Juan 18, 33-37

¿Qué es la verdad?

Jesús fue llevado a Pilatos por los sacerdotes del Templo, pues querían que Pilatos le condenara a muerte. 


Pilatos resistió.


Sin embargo, de repente, se dio cuenta que no tenia otra opción. Habría que mantener el equilibrio del imperio, el equilibrio entre los romanos y los judíos, ente lo político y lo religioso. Y el precio era el sacrificio de la vida de un profeta más, la vida de un revolucionario más. ¿Por qué no?


Y, Jesús le contestó: “Mi reinado no es de aquí.” Porque, realmente, para ellos, tanto los sacerdotes del Templo, como los gobernantes romanos, todo era cuestión de imperios - para unos el imperio religioso, para otros el imperio político. Todo era cuestión de poder.


Para Jesús, su reinado no es de este mundo. Para Jesús, no es cuestión de un imperio más hecho de poder y gloria, construido con la sangre y la vida de los pobres y humildes. Todo lo contrario. Para Jesús, es cuestión de ser testigo de la Verdad. Y, la Verdad es una pregunta: “Caín, ¿dónde está tu hermano Abel? ¿Qué has hecho?” (Cf. Gen 4, 8-10) Entonces, no es Dios Padre/Madre de todos y todas por igual? ¿No somos nosotros, todos y todas, hermanos y hermanas?


Para Jesús, la Verdad tiene dos nombres y ellos son justicia y compasión.


Y fue condenado a la muerte, torturado y crucificado. Como que perdido, sin saber quién era su Dios. Es que los imperios no toleran la Verdad, y Él fue y es la Verdad.


Señor, ayúdanos a vivir en la justicia y la compasión. Ayúdanos a vivir en la Verdad.


Para San Lucas.

Bendiciones,

P. José